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¿Tenemos la cura?.......el tiempo lo dirá.
Años, para que se genere el conocimiento necesario y suficiente que nos llevó a proponer que las células madre mesenquimáticas podrían ser una herramienta segura y eficaz para el tratamiento de los pacientes con Epidermolisis Bulosa.
Meses, para que estuviéramos convencidos que Matías podría verse beneficiado con un trasplante endovenoso de estas células. Semanas, para conseguir las autorizaciones y coordinarnos cómo y cuándo lo haríamos.
Días, para aislar -desde una muestra de médula ósea de Mariana- y cultivar en nuestro laboratorio las células madre mesenquimáticas. Horas, para preparar a Matías antes de recibir las células madre de su madre.
Minutos, para que las células pasaran desde la jeringa al torrente sanguíneo de nuestro niño con Piel de Cristal. Horas, para que las células madre mesenquimáticas viajen por la sangre y encuentren los lugares (piel y otros órganos) en los cuales son necesarias. Días, para que las células de Mariana se asocien con las células de Matías, para que se coordinen, para que trabajen en equipo, para que -esperamos- generen células de la piel que produzcan normalmente la proteína que les permita mantenerse unidas entre sí y con su soporte.
Semanas, para que -anhelamos- la piel de Matías se regenere, se mantenga anclada a su cuerpo, lo proteja. Por qué no, para que mejore la función de otros órganos (pulmón, riñón, hígado).
Meses, para soñar con que el efecto se mantendrá en el tiempo. También, para evaluar en otros pacientes con Piel de Cristal si el trasplante de células madre mesenquimáticas es eficaz.
Años para poder afirmar que “tenemos” la cura para la Epidermolisis Bulosa y poder ofrecerla, con el profesionalismo que nos caracteriza, a nuestros preciados pacientes.
Cercanamente, Dr. Paulette Conget Facultad de Medicina Clínica Alemana-Universidad del Desarrollo DebRA-Chile |